viernes, 21 de octubre de 2011

El Premio Nobel de Economía 2011 para los académicos estadounidenses Sargent y Sims

Los economistas Thomas Sargent y Christopher Sims han sido galardonados con el Nobel de Economía 2011 por sus estudios sobre cómo en base a datos empíricos se afectan las decisiones políticas en la macroeconomía, un tema muy presente en la actualidad por el debate en torno a qué pueden hacer las administraciones para superar la crisis de las grandes potencias desarrolladas.

Sargent, nacido en 1943 en Pasadena, ejerce en la Universidad de Nueva York mientras Sims, que nació en 1942 en Washington, trabaja en la Universidad de Princeton. Entre los dos tendrán que repartirse el premio de 10 millones de coronas suecas, alrededor de 1,1 millones de euros- que la Academia Real sueca concede a los ganadores, que aunque nunca han trabajado juntos, han desarrollado todo un un campo de investigación. 

El economista Sims, que ha asegurado que no se esperaba el premio "en absoluto", ha destacado que los "métodos" desarrollados por su colega Sargent y por él "son esenciales para encontrar la salida a este lío", en referencia a la crisis económica.

Una familia está estudiando cambiar de casa, pero hay expectativas de que el banco central de turno va a subir las tasas de interés en breve. Entonces, ¿en qué grado afecta esta previsión a la decisión que vaya a tomar la familia y en qué medida el banco central tendrá en cuenta las decisiones de las familias y empresas para decidir su tipo de política? Esta es la pregunta a la que da respuesta Sargent a partir de un modelo matemático creado en base a datos históricos y en el que cobran especial importancia las expectativas como generador de los cambios.

La clave de los estudios del profesor de Nueva York es que ha sabido identificar la relación recíproca entre las decisiones políticas y los factores imprevistos de forma empírica recurriendo a datos históricos. Esto es vital ante la imposibilidad de realizar experimentos controlados, ya que no se pueden establecer al azar las decisiones que tomarán los Gobiernos en un futuro.

Pero, ¿qué pasa cuando no se tienen a mano los datos necesarios para completar el modelo o no están disponibles?. Ahí entran en juego los trabajos de Sims. Este economista destaca por haber creado en 1980 un sistema capaz de identificar los acontecimientos o shocks fundamentales, que son los que suceden de forma independiente al resto, de aquellos que vienen derivados de un shock previo. Por ejemplo, cuando un banco central modifica los tipos de interés por decisión propia o para hacer frente a un repunte en la inflación o un auge del paro.

Las herramientas estadísticas creadas por Sims son fundamentales para que las autoridades monetarias tomen hoy en día sus decisiones sobre los tipos de interés y sirven de base a los ministerios de Economía para calcular el impacto que tendrán los recortes de gasto o aumentos en la inversión pública con vistas a reactivar el crecimiento.

Según explica la Real Academia sueca, el sistema económico actual se ve condicionado por dos tipos de elementos: unos imprevistos, como un rápido encarecimiento del petróleo, la decisión de un determinado banco central de subir los tipos de interés o un descenso súbito en el consumo de los hogares. Al mismo tiempo, la economía también se ve afectada por decisiones realizadas a más largo plazo como las derivadas de una política de austeridad o aquellas que surgen de la necesidad de atajar las presiones inflacionistas. 

Aunque ambos factores se retroalimentan mutuamente por aquello de las expectativas, tal y como los dos premiados destacan tanto por lo que respecta a generar efectos imprevistos como en la toma de decisiones sobre política económica.

"Una de las principales tareas de la investigación económica es comprender como estos factores imprevistos y la política afectan a las variables macroeconómicas -inflación y Producto Interior Bruto, principalmente- en el corto y largo plazo", argumenta el comunicado. También resalta que las contribuciones de Sargent y Sims a estos efectos son "indispensables" y que sin ellos no se entendería la investigación macroeconómica moderna. 

Aunque no han trabajado solos en este tema. "Cualquiera que consiga el premio Nobel tiene que sentirse un poco avergonzado de haber sido elegido cuando hay tantas personas que han contribuido", ha admitido Sims.

Fuente: El País, Madrid
             20102011

jueves, 16 de junio de 2011

El Polémico Gary Becker

En una entrevista reciente para el encuentro empresarial de Enade, el destacado premio nobel de economía, habla de capital humano, libre mercado y  legalización de drogas.

Gary Becker a sus  77 años está muy consciente de todo lo que dice, siendo uno de los académicos más respetados en Estados Unidos y el mundo. Cuando Becker analiza el tema feroz del crimen asociado a la droga, no tiene reparos en afirmar que la única salida posible es la legalización. Becker llega a esa conclusión no por  mera  “corazonada”, sino por la capacidad de análisis, estudio, creatividad e inteligencia que le valió el premio Nobel de Economía en 1992. 

Tal vez haya  influido que Becker vivió en Chicago, ciudad fuertemente marcada por la prohibición del licor en los años 30 y que produjo las feroces mafias que se recuerdan hasta hoy, además obviamente, de que no puede negar el alma mater libertaria de la Universidad de Chicago, donde fue alumno de profesores de la talla de Milton Friedman y Theodore Schulz mientras hacía el doctorado en economía y donde imparte clases hasta hoy.

En sus comienzos, el trabajo de Becker sufrió la resistencia de los economistas más tradicionales por que abordaba temas que hasta entonces eran propios de la psicología y la sociología. De hecho, él mismo llegó a decir que “durante treinta años no fui percibido como un verdadero economista”. Sin embargo, con el tiempo –y principalmente gracias a los economistas más jóvenes– sus análisis comenzaron a entusiasmar a muchos. El tema del capital humano, resumido en un libro con ese nombre que se publicó en 1964 y que es un clásico en economía, sugiere que una fuerza de trabajo bien entrenada es un activo importante para un país, por que la capacitación de los trabajadores aumenta la capacidad productiva de la fuerza laboral. Asimismo, recomendó la eliminación del salario mínimo para incentivar la contratación de un mayor número de desempleados.

Lo que busca mostrar Becker es que la racionalidad económica se aplica a todos los comportamientos de las personas y de ahí que muchas de sus investigaciones causen polémica. Su trabajo sobre la legalización de las drogas, o su propuesta de vender el derecho a inmigrar mediante la subasta de visas o permisos de trabajo, son ejemplos de una mirada absolutamente libre de prejuicios a la hora de aplicar el mercado.

Sin egos de por medio, en esta entrevista  habló del modelo, de la desigualdad, de la educación y también de cómo las recetas de hace treinta años aún están vigentes.

Desigualdad y educación

-¿Qué es más grave: la brecha entre ricos y pobres, o que los pobres no tengan lo suficiente para vivir con dignidad?

-Creo que lo más importante es el nivel de ingreso de la gente más pobre. Los intelectuales siempre se preocupan más por el tema de la brecha, pero a los necesitados les inquieta mucho más saber de cuánto dinero dispondrán para comprar comida y realizar otras actividades. Por eso el desafío es proyectar un aumento en el ingreso de las personas que menos ganan. Sin embargo, pienso que dentro de una política de largo plazo lo más importante es entregar mayores recursos destinados a mejorar la calidad de educación de esas personas, porque esa es la fórmula para aumentar sus ingresos.

-El tema de la desigualdad se ha instalado muy fuerte en Chile y también en el resto de América latina. ¿Cree que tiene que ver con un mayor desarrollo o hay también factores políticos que inciden?

-Si las diferencias entre ricos y pobres aumentan porque hay más personas que están siendo educadas, o incluso porque ellos han logrado desarrollar mayores habilidades y destrezas de las que disponían anteriormente, eso tiene un buen efecto general en la reducción de la brecha. Las personas que reciben más y mejor educación entregan un retorno mucho más alto dentro de esa inversión. El problema es cuando hay mucha demanda en educación y no hay manera de satisfacerla y aquí entra también el tema de la calidad. Es obvio que este tipo de discusiones son propias de países que aspiran al desarrollo.

-¿En países en vías de desarrollo y con porcentajes todavía altos de pobreza, es aconsejable renunciar a ciertos derechos y obligaciones, por ejemplo en materias laborales o de protección al medio ambiente, hasta alcanzar un mayor crecimiento?

-En general los países más pobres son los que menos han podido desarrollar las regulaciones en este tipo de temas, ya que por lógica no pueden aspirar a proteger el medio ambiente como lo haría un país rico. Mientras más regulaciones se imponen a los países pobres, sobre todo en restricciones relativas al mercado laboral, más se perjudica a los que menos tienen.

-¿Cree que la educación es el tema más importante para el desarrollo de los países?

-Está dentro de los temas más importantes, pero no es la única cuestión clave, porque también pesa mucho lo que los gobiernos hacen o dejan de hacer, el tipo de políticas que implementan en sus programas. Dicho eso, está claro que la educación es crucial y no cualquier educación, es decir, ya no basta con que todos se eduquen algo, sino que hay que subir el nivel. No es bueno para un país tener un pequeño número de personas accediendo a una buena educación, porque si el objetivo es el desarrollo económico del país en general, la meta debería ser dar una buena educación de base para todos y esto es algo totalmente alcanzable.

-¿Cuánto tiempo le lleva a un país ver resultados concretos del cambio en educación?

-La realidad es que se pueden ver algunos resultados entre los cinco y los diez años. La educación es una inversión de largo plazo, es como construir una represa para retener agua y luego empezar un proyecto energético. Además, hay que invertir en educación desde los primeros años y no se trata de un plan inalterable, ya que debe  mejorarse  constantemente.

-¿Qué opina sobre la discusión entre educación pública versus la privada?

-Sólo el 10% de los estudiantes de Estados Unidos asisten a escuelas privadas, el resto estudia en las escuelas públicas y creo que no hay que centrar la discusión en si unas son mejores que las otras. El hecho es que las necesitamos a ambas, principalmente porque la competencia entre la educación pública y la privada mejora la calidad de todos los colegios, pero sobre todo la de los públicos, que es donde se educa la mayoría de la población. La gente rica siempre va a encontrar buenos colegios, y eso está perfecto. Pero cuando se habla de políticas educacionales se debe pensar en ayudar más a la gente pobre.

El modelo de libre mercado

-¿Cree que el modelo de libre mercado es a estas alturas una verdad instalada en el mundo?

-He viajado por casi todo el mundo y no veo ningún cuestionamiento sobre el modelo. Por cerca de 40 años, el 40% de la población mundial intentó otros modelos, y estos claramente no funcionaron, cosa que los propios socialistas y comunistas reconocieron. Los países que vienen de otras matrices fracasadas se están moviendo hacia el libre mercado, puede que con cierta oposición de algunos sectores, pero con una gran presión general por ir hacia delante. En China, por ejemplo, en algunas materias existe un mercado laboral mucho más libre que el de Estados Unidos. Lógicamente se debe adaptar a la cultura de cada sociedad, pero básicamente el modelo del libre mercado ha funcionado en casi todos los países.

-¿Cuánto Estado es tolerable en un sistema de libre mercado?

-No es fácil determinar una regla y decir cuánto, pero si hablamos de economías donde el Estado regula el mercado y aplica control de precios, no se puede hablar de un modelo de libre mercado. Tanto el World Economic Forum, como algunas fundaciones en Estados Unidos hacen análisis sobre el grado de competitividad de las economías de libre mercado en el mundo y destacan hacia dónde está inclinada la balanza, no se trata del todo o nada. En la cima están países como Estados Unidos, Hong Kong, Suiza o Singapur, y Chile está muy bien. Mientras que otros países están en la parte inferior de la lista, como Afganistán, Egipto, la mayoría de Africa, e incluso China.

-¿Cómo define el modelo chino?

-China se está moviendo hacia el modelo de libre mercado, pero aún no está ahí. Está también el tema político, porque se trata de un partido-nación, pero está bastante más democrático que cuando lo visité en 1981. La gente tiene hoy mucho menos temor de hablar.

-¿Cree que China reemplazará la hegemonía económica de Estados Unidos en la economía global?

-Hace 15 años se hablaba de que Japón reemplazaría a Estados Unidos, pero eso no sucedió. Es mucho más fácil para un país realmente pobre y con malas políticas crecer rápidamente, y China aún no es un país rico, sino un país pobre. Cuando un país se transforma en rico es cuando viene lo duro, ahí los detalles del sistema son los que afloran. Es difícil emitir este juicio.

Crimen y droga

Oír a Gary Becker hablando a favor de la legalización de las drogas es toda una experiencia. Con matrices y modelos matemáticos, cuadros explicativos y un acabado análisis económico, Becker explicó a un reducido número de invitados a un taller privado en Libertad y Desarrollo, que la única manera de combatir las drogas es legalizándolas y fijando un alto impuesto a su consumo y a los productores. Esta política, a su juicio, es mucho más eficiente que continuar prohibiendo su uso.

Becker parte estableciendo el hecho de que el 40 por ciento de los presos en cárceles federales de Estados Unidos están ahí bajo un cargo relacionado con drogas, a lo que hay que agregar la contundente y casi inapelable realidad entre la estrecha relación entre crimen y drogas. Para el Nobel de economía casi todas las drogas ilegales siguen siendo populares y siguen estando disponibles independientemente de sus precios. Legalizar el consumo eliminaría el grueso de las ganancias y la corrupción del narcotráfico.

Prueba de ello, dice Becker, es que cuando se revocó la Ley Seca en Chicago, en poco tiempo se limpió la industria licorera. La droga legalizada inhibe el narcotráfico y si bien se podría producir una disminución en el precio, se puede controlar la venta a menores a través de duros castigos, y limitando el número de locales donde se pueda comprar. El planteamiento central de Becker se basa en el hecho que desde el presidente Nixon en adelante, todos los mandatarios de Estados Unidos han anunciado una batalla frontal contra las drogas, con castigos enormes y cifras millonarias destinadas a atacar el tráfico y el consumo. Sin embargo, nadie ha logrado terminar con el flagelo, ni siquiera disminuir el consumo, aun cuando en ese país se gastan 40 mil millones de dólares al año en el combate a la droga.

-¿Si se aplica la lógica económica de los incentivos, cómo se combate el hecho de que una persona pobre puede ganar cien veces más en el mercado de la droga que con cualquier trabajo honesto poco calificado?

-Es muy difícil y por eso digo que el problema está en el tipo de políticas que se aplican en general respecto al tema. Por un lado se puede legalizar la droga y quitarle así a los productores y a los traficantes la enorme recompensa que obtienen con su venta, que es la postura que me identifica. Lo otro es seguir insistiendo con la prohibición y los castigos duros a los narcotraficantes, que no ha probado ser efectivo.

Fuente: http://www.capital.cl/

lunes, 25 de abril de 2011

El Nuevo Norte: Una Prospectiva Hacia el 2050

Actualmente existe una nueva generación de geógrafos preocupados por aspectos sociales, económicos políticos y ambientales. En este sentido una pregunta fundamental que se formula es  ¿Qué clase de mundo tendremos dentro de 40 años? 

Dar sentido a la globalización de la economía y al medio ambiente son aspectos tan relevantes hoy en día,  como lo fue el que desarrollaron los  cartógrafos en la edad media.

Larry Smith en  "El mundo en el 2050" con cierta habilidad literaria  nos muestra el poder de la nueva geografía.

Smith propone cuatro fuerzas mundiales que darán forma a las próximas décadas. La primer fuerza  se refiere a  la creciente demanda humana  por un lado  y por el otro a la disminución de los recursos mundiales: agua, aceite y alimentos. 

En segundo término  analiza el tema de la demografía, donde se espera con interés el fin de la "transición demográfica" y el final del crecimiento de la población, cuestionando ¿qué tan cerca se encuentra el estado estable? 

En tercer término Smith propone a la propia globalización y por último  la cuarta fuerza, el cambio climático, de perspectiva sombría.

Para un mayor acercamiento a esta literatura se recomienda consultar el enlace.

http://owni.eu/2010/12/03/the-new-north/

Fuente: http://owni.eu/ 


martes, 8 de marzo de 2011

Realidad Dual, Mixta y Polisocial

En un artículo reciente (Applin y Fischer, 2011) sugieren el impacto y las aplicaciones de la realidad dual, mixta y (polisocial) en ambientes inteligentes.

Ellos plantean la discución interdisciplinaria en la interacción  de las implicaciones ciulturales  de las nuevas tecnologias integradas, definiendo la base de los niveles de identificación de principios ontológicos para la creación de lo que efectivamente es el nuevo mundo.

En el futuro este conocimiento debe ser benefico para entender los matices que los humanos tienen en la interacción entre sí, dentro de grupos y dentro de las redes;  preparandonos  para la eventualidad de las relaciones múltiples, las orientaciones con el mundo real y  en todos los espacios virtuales.

Para un acercamiernto al tema,  pueden consultar:
Una perspectiva cultural de la realidad mixta, dual y mezclas

   http://thesocietypages.org/cyborgology/2011/02/24/digital-dualism-versus-augmented-reality/#more-1347

jueves, 6 de enero de 2011

Cuatro escenarios debatibles del Euro

Cuatro escenarios constituirán el juego final de la eurozona cuando grandes turbulencias se avizoran (Boone y Johnson 2010).

En última instancia, existirá una eurozona con mayor autoridad fiscal compartida, una autoridad transfronteriza de resolución común para los bancos quebrados, y quizas  una mayor integración económica. Pero existen cuatro escenarios sobre quienes formarán parte de la eurozona.

La eurozona cuenta con 16 miembros (donde brilla la ausencia de Gran Bretaña) pertenecientes a la Unión Europea (UE) –a su vez de 27 integrantes– y cuenta con un banco central, el Banco Central Europeo, a cargo de las reservas del euro y su emisión, así como del manejo monetario y la estabilidad de los precios.

Primer escenario: los rescates del FMI para Grecia e Irlanda pueden funcionar al garantizar a los inversionistas que habrá suficiente crecimiento para hacer más sostenible el peso de la deuda”. Los miembros de la eurozona podrán permanecer en su seno, aunque el perfil de la deuda de Grecia y Portugal permanecerá vulnerable, así como el lento crecimiento de Portugal y la banca española (pese a sus ocultamientos contables). Mientras el BCE compra masivas cantidades de bonos, Alemania no tiene más remedio que avalar la operación debido a las temibles consecuencias políticas –se infiere: la desintegración política de la UE.

Segundo escenario: un paquete de apoyo conjunto del FMI y la UE a Portugal y tal vez a España que estabilice verdaderamente la situación, lo cual representa la ilusión de la línea Maginot, una idea que ignora el potencial perturbador que salte a otros países potencialmente más débiles de la eurozona, como Italia, Francia o Bélgica.

Aquí es probable que Grecia abandone la eurozona y restructure sola su deuda. Alemania será generosa con sus empréstitos e Irlanda podrá permanecer en la eurozona, pero muchos de sus ciudadanos emigrarán. ¿Adónde? Tampoco existen tantos países recipiendarios en la presente coyuntura antimigratoria.

Tercer escenario: constituye la visión lúcida de Willem Buiter [economista en jefe de Citigroup], quien predice tres o más quiebras soberanas en los próximos cinco años, pues todo el mundo será más proclive a restructurar con facilidad sus deudas.

Van dos afectados (Grecia e Irlanda) y faltan tres o más para llenar plenamente el criterio humillante de los analistas británicos sobre la inevitable quiebra de los PIIGS (acrónimo inglés de Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España) a los que quizá se agreguen Bélgica y Francia. Aquí no especifican quiénes se quedan o son eyectados de la eurozona.

Cuarto escenario: impensable y “bellamente articulado por la columna Lex, de The Financial Times” (25/11/10), a juicio de la dupla Boone-Johnson, que “divide a la eurozona entre los relativamente prudentes y los relativamente imprudentes, en términos de política fiscal.

Se asienta algo así como la región de un nuevo marco alemán: Alemania, Holanda, Austria, Finlandia y otros pequeños países”. Italia es eyectada, aunque su parte norte pudiera permanecer”.
 
¿Abandonará Francia la eurozona que resquebrajaría la alianza franco-alemana que inició la integración europea?

Aducen que este escenario extremo no es tan nocivo para la estabilidad política y la recuperación económica, ya que los países periféricos más débiles serán dañados durante una generación, pero la integración europea es mucho más que intentar compartir una divisa entre países con políticas fiscales divergentes y nula convergencia en productividad. Según estos autores, la zona del nuevo marco alemán se desempeñará convenientemente y es donde el crecimiento es ahora vigoroso.

La eurozona sufrirá forcejeos, pero los efectos positivos de la devaluación de las tasas de cambio serán redescubiertas, por lo menos para aquellos con mucha deuda.

El británico y anterior economista en jefe del FMI, experto en crisis financieras, Johnson, en otro artículo en solitario (Baseline Scenario, 2/12/10) aborda el grado de probabilidad de una quiebra inminente de la eurozona.

Admite que el FMI y la UE juntos poseen dinero suficiente para ayudar a Portugal y a España, en caso necesario. Pero no tienen fondos suficientes para lidiar con Italia, Bélgica y otros grandes países (léase: Francia) en caso de una secuencia de crisis este año.

Considera que una lectura minuciosa de la declaración de los ministros europeos vislumbra vivir las futuras crisis de la eurozona en dos tipos: los solventes y los insolventes, lo cual desembocaría en la creación de una coalición austera  de Alemania, Austria, Finlandia, Estonia y algunos pequeños países –un tanto cuanto el cuarto escenario referido.

Johnson adopta la teoría del efecto dominó para la eurozona, donde las fichas se derrumban en forma secuencial, al estilo de la crisis asiática de 1997.

Fuente: Periódico la Jornada 5/12/2010  Bajo La Lupa

lunes, 8 de noviembre de 2010

El proyecto Fiat Lex: Derecho, Economía e Historia (Romana)

La interrogante  de sí  nuevos enfoques interdisciplinarios pueden surgir  a partir  de  metodologías existentes  es una pregunta implícita en cualquier combinatoria de líneas de investigación

El Derecho (L), La Economía (E) y la Historia (H) son  grandes referentes de  fructífera  interconexión. Al realizar algunas combinaciones entre L, E y H, es posible obtener  un conjunto extenso de enfoques interdisciplinarios.

En forma compacta utilicemos  X->Y para indicar  el estudio de Y empleando métodos de X.  Historia del Derecho (incluyendo tanto H->L  y L->H), Historia Económica (E->H) e Historia del Pensamiento Económico (H->E) son tres disciplinas  bien definidas.

Actualmente el análisis económico del derecho (E->L) ha utilizado métodos de la economía para dar a conocer los efectos conductuales de las normas jurídicas y  viceversa. En Derecho y Finanzas (L->E) se ha estudiado   las leyes como una forma de explicar el desempeño económico de los mercados.

Todas estas áreas de investigación forman  parte integral del plan de estudios de abogados, historiadores o economistas y sin duda su papel en las nuevas ideas de las ciencias sociales está fuera de cualquier cuestionamiento. Por lo tanto, parece conveniente realizar algunas combinatorias  adicionales, para explorar nuevas posibilidades en la investigación interdisciplinaria.

El proyecto Fiat Lex  tiene como objetivo considerar  las teorías desarrolladas en los ámbitos de la investigación jurídica,  historia y  economía,  cuando las preguntas relativas a abordar son  la evolución de las leyes   y   las instituciones que las formulan.

Los estudios realizados por Douglas North (North, 1990) y Avner Luto (González de Lara, Greif y Jha, 2008) despiertan el interés  por   los determinantes y efectos del cambio institucional.

El  derecho Romano  todavía es considerado como  un elemento importante (a menudo,  el más  importante) en  los sistemas jurídicos occidentales, tanto en el derecho civil como en  la tradición del derecho común.

El derecho Romano  se extiende por un período de más de mil años, y su estudio se basa en una tradición secular de atención académica. El derecho Romano es por mucho el sistema jurídico de mayor  antigüedad, el más estudiado y el mejor documentado.

Al observar la evolución de las instituciones legislativas romanas y el seguimiento de sus efectos en el producto final de la ley, se puede aprender mucho acerca del  presente.

Por un lado  (el aprendizaje sobre el pasado: L, E, H->H), el estudio económico del derecho Romano abastece  la demanda de los historiadores para esclarecer los mecanismos jurídico-económicos que operaban en el mundo antiguo (Frier y Kehoe 2007), un esfuerzo que ha demostrado ser capaz de  producir resultados notables (véase, Parisi 2001 y  Temin 2001). En este sentido, la investigación jurídica y la investigación economía se utilizan en conjunto  con otras disciplinas modernas, tales como la física, la química o la arqueología, con la finalidad   de explicar el pasado.

En cierto sentido si queremos efectuar un experimento natural sobre los diferentes modos de legislar, el derecho Romano debe utilizarse con cierta cautela,  debido a  la escasez de datos econométricamente manejables (aprender del pasado: L, E, H->L, E).

La literatura muestra  que existe  gran  demanda de  investigación  para comprender las  lecciones   del pasado y entender la compleja interacción que existe entre los principios jurídicos y los principios económicos (véase,  Hansmann, Kraakman y Squire (2006), Levmore (1986)).

 Otro aspecto  es examinar la esencia del   proceso legislativo,    para entender  que determinó la aparición de ciertas instituciones jurídicas  y cuál ha sido el impacto que  estas han tenido en el sistema legal.

Una pregunta que surge es la siguiente ¿Es posible   comparar las diferentes instituciones legislativas (por ejemplo,  tribunales y asambleas)?. En otros términos es posible afirmar  sí una institución legislativa es de alguna forma mejor que otra- y  de ser así, ¿bajo qué criterio?

Abordar estas cuestiones significa investigar si las instituciones legislativas tienen un efecto sistemático previsible en el producto de la ley y de ser  esto es afirmativo ¿qué efecto? Mirando hacia el pasado donde  distintos tipos de institución  legislativa están presentes de manera simultánea, se podrían esclarecer algunos enigmas modernos.
 
Jurisprudencia contra legislación

Por lo general la literatura relevante en derecho considera dos formas  de legislar: jurisprudencia contra legislación. Este enfoque, naturalmente, trae a la mente la dicotomía que existe entre el derecho común y las jurisdicciones del derecho civil, pero limitar el análisis a esta dicotomía, no haría justicia a la complejidad de la realidad; por el contrario, tanto el derecho común y la jurisdicción del derecho civil, adoptan una mezcla de jurisprudencia y legislación.

Una prueba de los resultados

En un estudio sobre la aparición de la forma corporativa (Abatino et al. 2009), estudian el marco jurídico que hizo  posible la  despersonalización de las empresas en la Roma antigua comparándolo  con la forma de corporación moderna.

La despersonalización de los negocios (es decir, la posibilidad de que una empresa pueda operar como una entidad separada de sus propietarios y gerentes) es un paso crucial en el desarrollo económico.

El sistema jurídico Romano desarrolló una forma temprana que despersonalizaba la entidad de la empresa-exhibiendo todos los rasgos distintivos de las corporaciones  modernas (continuidad, agencia en directo, responsabilidad limitada, y blindaje de la entidad) - por medio de la evolución de los recursos judiciales específicos en favor de los acreedores. Paradójicamente, estos remedios ampliaron la responsabilidad del paterfamilias para los contratos celebrados con sus esclavos. En contraste, la versión moderna de la forma corporativa surgió como resultado de una serie de actos legislativos entre siglos XVII y XIX.

Por otra parte, la sociedad corporativa  surgió al limitar la responsabilidad de  propietarios y gerentes. Una comparación de las versiones de la forma corporativa en lo antiguo (de facto) y en lo moderno (de iure), esclarece la relación que existe entre una institución legislativa y la normatividad  legal producida.

En particular, el análisis indica que la jurisprudencia fue capaz de producir una expansión de la responsabilidad (en el centro de la despersonalización de facto), pero no logró una reducción de está ( la despersonalización de iue), la cual se llevó a cabo mucho más tarde a través de la legislación.

Otro estudio sobre las leyes que regulan los gastos suntuarios en banquetes Romanos (dari-Mattiacci y Plisecka 2009), encuentran  que el lujo es una señal de riqueza. Se demuestra que la clase senatorial, manteniendo el poder político, promulgaba o apoyaba leyes suntuarias con el fin de restringir la señalización cuando había individuos más ricos que ellos. El patrón histórico de la legislación suntuaria entre los años 182 AC y 18 AC  puede ser explicado por medio de  los cambios en el equilibrio de poder entre la clase senatorial y la clase ecuestre que emergía  al final de la República. En este caso el enfoque del análisis se basa en  la influencia que la distribución del poder político y económico tenía sobre el funcionamiento de una Institución legislativa.

Aunque todavía hay  mucho por hacer para comprender la dinámica institucional que rige la legislación, existe una clara convergencia de intereses entre  estudiosos del derecho, economistas e historiadores, en la intersección de estas disciplinas es donde  se esperan avances en el futuro.

El proyecto Fiat Lex, está a cargo del profesor  economía y derecho en la universidad de Amsterdam: Giuseppe Dari-Mattiacci, Co director del centro para la investigación en derecho y economía, filial del Instituto Tinbergen y el Centro para el estudio del Derecho Contractual Europeo.

Fuente: Traducción propia
Tinbergen Institute Magazine Fall 2009
Las referencias bibliográficas se pueden consultar  en el documento de trabajo  original.

Enlace:

http://www.tinbergen.nl/ti-publications/previous-ti-magazine.php?year=2009

lunes, 1 de noviembre de 2010

"Al paso que vamos la próxima crisis financiera será aún peor”. Entrevista con el economista Nouriel Roubini

Nouriel Roubini es uno de los pocos que fueron capaces de anticipar esta crisis (y otras muchas que nunca llegaron a materializarse, por cierto). Polémico, poco querido en Wall Street, visionario y tremendamente pesimista -apodado Doctor Catástrofe con toda justicia-, durante años sus colegas le tildaron de loco, de agorero recalcitrante, de profeta con ínfulas. Pero acertó. Pronosticó la secuencia exacta de las mutaciones de la crisis desde el inicio. Y siguió pesimista en 2009, cuando los brotes verdes, cuando la recuperación de los mercados provocó que otros oráculos se pasaran al bando de los optimistas y perdieran sus credenciales. "No soy un pesimista: me considero un realista", asegura en una entrevista peculiar, realizada a caballo entre Washington y Nueva York. Más vale que se equivoque: "Aún no hemos salido de esta y ya viene otra crisis: la cuestión es solo cuándo".

Roubini (Estambul, 52 años) es algo parecido a una estrella de la farándula. Firma docenas de autógrafos, estuvo en la última edición del festival de Cannes por su participación en dos películas, es vecino de la actriz Scarlett Johanson en su loft de TriBeCa (Nueva York), colecciona arte, proyecta películas independientes para sus amigos y da multitudinarias fiestas que le han granjeado una merecida fama de crápula. Y trabaja a destajo: puede que nunca gane el Nobel, pero ha superado ya a Krugman en el star system de la academia por sus menciones en la prensa internacional. Cotiza al alza: viaja constantemente, se reúne con políticos, financieros y banqueros centrales de todo el mundo, es el oráculo de moda y acaba de publicar un libro excelente, Cómo salimos de ésta (Destino), en el que ajusta cuentas con los cegatos y disecciona la crisis y lo que está por venir. ¿Adivinan? Bingo: más problemas.

"Vienen años de bajo crecimiento económico por muy bien que salgan las excepcionales y en ocasiones insólitas medidas de política fiscal y monetaria que se han puesto en marcha. Vienen años dolorosos por la resaca del alto endeudamiento público y privado en el mundo rico. La buena noticia es que podemos evitar una recaída en la recesión. La mala es que no se puede hacer mucho más que eso", asegura a modo de diagnóstico general.

Roubini atendió al periódico el país hace un par de semanas  en un pasillo de la sede del Fondo Monetario Internacional, en Washington, durante apenas unos minutos. Venía de Tokio y Seúl, y tenía mucha prisa: se marchaba a Kiev y a su Estambul natal esa misma tarde. La charla se reanudó la semana siguiente, por teléfono, desde su despacho en su consultora RGE, en Nueva York. Puede que los viajes cambien el estado de ánimo de algunas gentes, pero el tono de Roubini es parecido esté donde esté: "Las crisis son animales de costumbres. Se parecen a los huracanes: actúan de manera relativamente previsible, pero pueden cambiar de dirección, amainar e incluso resurgir sin avisar. Esta fue primero una crisis financiera muy modesta, después mutó en crisis económica, más tarde fue crisis fiscal y ahora es crisis de divisas. Y esto no ha terminado: estamos justo antes de la siguiente etapa, ahora viene cuando en muchos de los países más castigados la deuda privada se convierte en deuda pública y resurgen los problemas fiscales", advierte.

¿Cómo se detiene un huracán? Roubini da una receta general: más regulación. "La banca es la semilla del problema, el ojo del huracán, y todo lo que se haga por darle una vuelta de tuerca a la regulación llegará ya demasiado tarde y será demasiado poco; y aun así hay que reconstruir los diques financieros para hacer frente a futuras crisis. Al paso que vamos la siguiente crisis financiera será aún peor que esta".

Roubini es un tipo singular, tal vez como su peripecia personal. Hijo de judíos iraníes, pasa sus primeros años en Irán y vive después en Israel (recientemente, por cierto, ha vaticinado que un eventual ataque nuclear de Israel a Irán podría complicar las cosas). Cursa sus estudios universitarios en Italia y se doctora en Harvard. Ha enseñado en Yale y sigue haciéndolo en la Universidad de Nueva York. Habla inglés, italiano, hebreo y farsi. Ha sido asesor del FMI, de la Reserva Federal y del Tesoro estadounidense con Bill Clinton como presidente. Ahora preside su propia consultora, con 80 empleados y 1.000 clientes institucionales. Pasa dos terceras partes de su tiempo en la carretera -se define como "nómada global": los tópicos no perdonan ni siquiera a los gurús- y, en términos económicos, no es ni keynesiano ni un neoliberal de la Escuela de Chicago: "Soy pragmático, ecléctico, centrista".

El Doctor Catástrofe -un supervillano de cómic creado en los años sesenta- se transformó en Roubini en 2004, cuando el economista empezó a hablar de un aterrizaje brusco de la economía norteamericana. En esa época pronosticó también una debacle del dólar -causada por los desequilibrios globales- que no se ha producido. Pero lo que le cambió la vida fue un seminario en el FMI en otoño de 2006: allí contó que venía un descalabro financiero, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en el Atlántico Norte y, en última instancia, una depresión profunda. Unos meses después, en el Foro de Davos, hizo lo mismo. Nadie le creyó. Otros muchos también acertaron: "Robert Shiller o Kenneth Rogoff, por ejemplo, pronosticaron algo parecido en varios trabajos. La diferencia es que la prensa amplificó el acierto de Roubini. Creo que se trata de un economista serio con un buen olfato", asegura el profesor Guillermo Calvo desde Nueva York. Pero esa opinión es casi una excepción.

 Un alto funcionario del FMI contaba hace unos días que en primavera de 2007, cuando nadie veía problemas, el director de Asuntos Monetarios del FMI, Jaime Caruana, citaba ya a Roubini y aseguraba que el gurú ya le había puesto cifras al agujero de la banca: un billón de dólares, poco más o menos la misma estimación que hizo inicialmente el FMI pero con varios meses de retraso. "Desde hace mucho tiempo, en economía a las trampas se les llama modelos. Roubini cree que la economía está demasiado dominada por las matemáticas. Él bebe de campos muy diferentes, con un enfoque más amplio: viaja, escucha distintos puntos de vista de primera mano, intenta ver las cosas desde distintos ángulos, y además usa esos modelos, con los que está familiarizado desde hace más de veinte años. Esa es la clave de sus aciertos", asegura el coautor del citado Cómo salimos de ésta, el historiador económico Stephen Mihm, en una conversación telefónica.

El caso es que Roubini sigue viendo el horizonte sombrío. La crisis va por barrios: "Estados Unidos está algo mejor que Europa; y la periferia de Europa peor que el centro. Y aún dentro de Europa, Grecia y algunos países del Este están peor que Irlanda y Portugal, y esos dos países tienen más problemas que España", dispara.

Sus prescripciones son distintas en unos y otros casos. "Estados Unidos tiene margen para un segundo estímulo como el que propone Obama. Y su banco central está haciendo los deberes. Pero a la larga no podrá mantener su déficit fiscal: los riesgos se acumulan, y las presiones sobre el dólar dejan una especie de equilibrio del terror financiero. Estados Unidos devalúa su moneda con la política monetaria [la expansión cuantitativa: la máquina de imprimir dinero que supone la compra de deuda] y los países emergentes, empezando por China, siguen comprando bonos estadounidenses e impiden así que el dólar baje más. Hay un riesgo de crisis del dólar, como ya he afirmado en otras ocasiones, que provocaría serios problemas en todo el mundo. Pero no veo que eso vaya a ocurrir a corto plazo".

Para Estados Unidos, Roubini ve riesgos: de recaída si no se estimula la economía, de crisis del dólar -a la larga- si no se solucionan sus abultados déficits. Para Europa, ve más dificultades. Una década perdida a la japonesa o incluso algo peor: una espiral parecida a la que sufrió Argentina en 2001. "A pesar del plan de rescate anunciado, a pesar de las ayudas a Grecia y a pesar de las pruebas de esfuerzo a la banca, la deuda de los países periféricos sigue presentando problemas. Y el crecimiento en Europa, especialmente en los PIGS [acrónimo de Portugal, Italia, Grecia y España], va a ser muy bajo e incluso negativo. El panorama asusta", dice. "Con esas deudas tan altas y con los planes de austeridad, la deflación es un riesgo serio. Y en esa tesitura, países como Grecia van a tener que reestructurar su deuda, y eso generará una nueva crisis fiscal: ya no es una cuestión de si va a ocurrir, sino solo de cuándo".

Llegan las bofetadas. Roubini considera que tanto el Banco Central Europeo como Alemania están usando políticas equivocadas, por decirlo de forma suave. "La tozudez del BCE, que se empeña en ver fantasmas de inflación, es un desastre para Europa y en particular para los países periféricos. El euro se ha ido por las nubes por la negativa del BCE a dar pasos en la compra de bonos parecidos a los de la Reserva Federal. Como siga en esa línea y el euro llegue a 1,60 por dólar habrá desaparecido cualquier posibilidad de recuperación, y probablemente veamos que junto a Grecia algún otro país tenga que pedir rescate. Irlanda y Portugal son los peor situados. España ha conseguido desmarcarse y está algo mejor, aunque está metida en otros líos".

Roubini nunca ha sido optimista con España. Al inicio de la crisis fiscal griega fue muy duro: "Si cae Grecia es un problema para la UE; si cae España es el desastre". Ahora rebaja la dosis: "España está mucho mejor que Grecia, y mejor que Irlanda o Portugal. Pero tiene una deuda privada enorme, un paro muy elevado que no va a bajar a medio plazo y un pinchazo inmobiliario en el que los precios aún tienen que caer más. Las pruebas de esfuerzo de la banca fueron muy positivas y la competitividad está mejorando, pero créame si le digo que los ajustes han sido duros pero probablemente tengan que ser aún más severos. Sobre todo si Alemania -con esa manía de la austeridad fiscal- y el BCE -incapaz de ser menos rígido- persisten en sus graves errores".

En fin, Roubini en estado puro: "El principal riesgo es la recaída en la recesión o un largo estancamiento, combinado con la deflación: con niveles de endeudamiento público y privado tan altos, eso supondrá suspensiones de pagos en familias, empresas, bancos y, finalmente, Gobiernos".

Hay quien dice que Roubini es como un reloj parado: con todo lo que dispara, acierta dos veces al día. Antonio Torrero, catedrático de la Universidad de Alcalá, asegura que al menos "tiene la valentía de ir a contracorriente" y apunta con tino que "además, da la impresión de venderse estupendamente". Rogoff, que durante años fue uno de sus valedores en la academia, ha explicado que "si uno está sentado junto a miembros del BCE y alguien pregunta qué es lo peor que puede ocurrir, lo primero que se oye es: veamos qué dice Roubini". Últimamente su fama le ha llevado al cine: aparece en Wall Street II y la aún no estrenada en España Inside Job.

Roubini, cómo no, tiene también un análisis sobre esa querencia del cine por la economía, por esa versión del capitalismo mágico de los tres últimos años, irreproducibles en un guión creíble. "No hay forma de hacer una buena película sobre el capitalismo. La realidad es más dramática, impredecible y sorprendente que cualquier película", concluye el oráculo, que esta semana viajó hacia Argentina para dar una de sus conferencias apenas unas horas antes de la muerte de Kirchner.


  Fuente: Periódico El País, España

  31 de Octubre de 2010